jueves, 20 de octubre de 2011

Amore disperato

Esto no es una historia de amor, ni de desamor, no sé si es acorde con el sitio. Es la historia de una vida.

Nacemos con la idea de que si no tienes una carrera, un título - algo que mostrar a la sociedad - no eres nadie. No tienes futuro. Renunciaría a todos los nombramientos por la vida que me gustaría llevar, algo inalcanzable. Inconformismo.
No ver la luz al final del túnel. Ser inferior. Late una necesidad de mostrar lo contrario. ¿Qué hacer ante una comunidad hipócrita? Tanto como yo.

Lo último que deseo es trabajar de lo que he estudiado, vivir toda una vida en la ciudad en la que he nacido. ¿Acaso no tengo cojones de huir de aquí? Hacer una maleta e irme - como en las películas -.

Vivo en una isla perdida que su descripción se encuadraría perfectamente entra la novela de George Owell 1984 y el Planeta de los Simios.

Sexo,mentira, drogas y alcohol es lo único que ayudan a subsistir aquí. Y no sé por qué pero no me llena. Anodino.

Lo sé: odio lo trivial. La felicidad es tan efímera que no es posible darse cuenta al sentirla.

Mi manca tanto altra vita, una vita persa nella guerra avversa al cuore ed al cerevello.

2 comentarios:

Unknown dijo...

Nacemos sin nada y no vamos igual, quizás con un traje más caro, unos zapatos con clase y una caja de pino último modelo. Nada de eso disfrutaremos.

Julius dijo...

Si supieras lo inspiradoras que son tus palabras en esta fría noche de reflexión febril en que me hallo.